Vuelo y suelo (y vuelo ...) es un espacio para volcar en letras lo que estoy pensando, atrapar algunas ideas que están dando vueltas cerca de la cabeza e intentar ordenarlas en oraciones, proyectar lo que vivo y siento en lo cotidiano tratando de sacarle cuanto tenga de cotidianeidad -y es que la realidad a veces nos susurra, a veces nos grita pero la cotidianeidad muchas veces nos ensordece.
Esto debería haber comenzado hace años, el temor me ha frenado hasta que la necesidad volvió insoportable esa temor-dependencia. Me reconforta que el lector sepa que entiendo que cualquiera puede estar en contra de lo que digo y escribo, incluso, con esto último. Saber que me siento en la búsqueda del camino hacia lo Perfecto, Justo, Bello, Verdadero, Bueno ... pero mi camino va a ser siempre humano, es decir, imperfecto y limitado. Dichos como errar es humano, perdonar es divino me liberaron del temor al error. Poco sentido tiene escribir sin alguien que lea. Invito al lector a participar con libertad frente al texto y con compasión frente al escritor. A que si gusta le quite la peligrosa unidireccionalidad de la escritura de los mortales y que con sus comentarios nónimos o anónimos le regalen la cualidad del diálogo a este blog.
No está escrito para que muera en la tinta digital de alguna memoria en algún servidor del mundo que nunca sabré donde está. Tengo la humilde esperanza de que además de darme cierto placer al escribirlo, removerá el altillo de más de una cabeza haciendo caer algunas telarañas, y alguna vez nos quitará la comodidad al menos a semejanza de como lo hacía un tábano hace más de dos mil años en tierras helénicas y un carpintero unos siglos después.
Este blog es un ensayo para mi, la fecha de su creación y la fecha de este post ya están determinadas. Es incierto, para mi por cierto, cuánto durará, o incluso si cada columna que escribo es la última. Recuerdo otro dicho: "uno es esclavo de lo que dice y dueño de lo que calla". Cuánta riqueza de reflexiones pueden desprenderse de eso. Pero mostrando que ya no podemos re-determinar el pasado, oculta la posibilidad de ser esclavos de lo que callamos y dueños de lo que decimos. ¿No es mejor ser dueño de los riesgos asumidos libremente, que esclavos de las comodidades y seguridades que la sociedad moderna nos presiona a elegir? ¡Somos temporales! En este instante nos estamos jugando la vida y podemos elegir libremente qué camino seguir. Y si escribo algo en el blog, quedará grabado en el archivo. Pero aconsejo al fundamentalista revisionista histórico que no pierda su tiempo intentando derribar algún juicio al acusar incoherencias entre columnas pues aunque este autor busca unidad de sentido, también se reconoce temporal, y por lo tanto mutable y perfectible.
Supongo que habrá posts (¿post o columna?) que toquen temas vinculados a lo social, lo cultural, la política, la religión, la diversión, el juego. Porque en la riqueza de la diversidad de los hombres, todos compartimos de alguna manera ser políticos, religiosos, culturales, sociales, etcétera. Supongo que también habrá de lo tecnológico, algo que día a día no deja de sorprenderme. Habrá post ambiciosos y otros más sencillos. Así que espero aparezcan además de escritos, fotos, videos y quién sabe qué más. Si algún impaciente lector quisiera que en esta primer columna confesara si políticamente escribo desde la izquierda o la derecha, quisiera que sepa que -en tiempos de internet- comparto el privilegio de usar las dos manos para escribir en la computadora.
Si corto y bueno dos veces bueno dijo el enano. Dejo esta columna ahora para dar paso al silencio, a la lectura y a las que espero que vengan. Gratitud le debo al lector que llegó hasta acá. Un abrazo.
